Un homenaje lleno de amor para quien dejó una huella eterna en nuestras vidas.
Alejandro García nació un 15 de enero de 1955, fue bendecido con una familia numerosa y amorosa, siendo el cuarto de diez hermanos. Sus padres, Ana Rascón Villaseñor y Estanislao García Zavala, le inculcaron desde joven valores de integridad, trabajo, respeto y generosidad, virtudes que más tarde se convertirían en los pilares de su vida.
A los 18 años comenzó una nueva etapa al unirse en matrimonio con Guadalupe Calderón, con quien formó una familia llena de amor y respeto. Juntos criaron a tres hijos: Alejandro, Paola y Lupita, quienes, junto a sus cuatro nietos, hoy son la fuente de su mayor orgullo.
Como empresario visionario, Alejandro fundó múltiples empresas que se convirtieron en éxitos; sin embargo, su verdadera grandeza no radicó en los logros materiales. Aquellos que lo conocieron destacan su generoso corazón, siempre dispuesto a ayudar y a brindar apoyo. Respetado profundamente por su familia y amigos, fue un ejemplo de guía y fortaleza, un ser humano íntegro que dejó un legado no solo de éxito profesional, sino también de amor, bondad y dedicación incansable a su familia.
Hoy, su vida continúa siendo una inspiración para todos los que lo rodean, un testimonio vivo de la importancia de la familia, el trabajo honesto y el servicio desinteresado.
Durante 15 años, Don Alejandro (Q.P.D.) ofreció su servicio con entrega y corazón a través de la marca FU un nombre que guarda un profundo significado familiar y que hoy representa unión, fe y legado.